Algunos niños y niñas como tú se acercaron un día para ver a Jesús. Pero alguien les dijo: “Son muy pequeños, Jesús no puede hablar con ustedes”. ¿Sería cierto? ¡Para nada! Jesús los recibió con amor y enseñó que nadie es demasiado pequeño para acercarse a Él.
Este encantador libro invita a los más pequeños a descubrir que Dios siempre tiene tiempo para ellos, que los escucha, los valora y los llama sus amigos. Con un mensaje sencillo y lleno de ternura, ayuda a los niños a comprender que su tamaño nunca limita el amor de Jesús.
Ideal para la lectura en familia, clases bíblicas y momentos devocionales con los más pequeños.
Páginas: 24